La tasa de fragilidad social ascendió al 19,6% de la población en el tercer trimestre de 2020.

La tasa de fragilidad social ascendió al 19,6% de la población en el tercer trimestre de 2020.

La tasa de fragilidad social ascendió al 19,6% de la población en el tercer trimestre de 2020. Al distinguir entre el origen de dicha fragilidad, se tiene que la tasa de fragilidad por ingresos fue del 8,3% -no pobres pero con ingresos levemente superiores a la Línea de Pobreza de período- unos 2,2 pp por encima del valor del 3t-2019; al tiempo que la tasa de fragilidad estructural -es decir aquella proporción de la población que no sólo posee bajos ingresos sino que, además, detenta ciertas características sociodemográficas y laborales altamente asociadas con la pobreza que incrementan sensiblemente sus chances de pasar a engrosar la población pobre en contextos económicos desfavorables- alcanzó el 11,2%, reduciéndose 2,6 puntos frente al mismo trimestre del año anterior. En términos de composición, del 19,6% de frágiles, un 58% es frágil estructural, lo que señala la relevancia de sostener y mejorar las condiciones económicas y laborales necesaria para que esa población no plenamente integrada caiga en la pobreza.

Durante el segundo trimestre de 2020 la tasa fragilidad social a nivel nacional alcanzó el 19,4%.

Durante el segundo trimestre de 2020 la tasa fragilidad social a nivel nacional alcanzó el 19,4%.

En este período en el que se sintió plenamente el impacto de la pandemia del COVID-19 sobre la economía nacional, la tasa fragilidad social a nivel nacional alcanzó el 19,4%. Tomando en cuenta que durante el mismo período las tasas de indigencia y pobreza alcanzaron el 12,4% y 34,6%, resulta que en dicho período la proporción de población no integrada socialmente (PNIS) en forma plena fue del 66,4%. Así, surge que entre los segundos trimestres de 2019 y 2020 la tasa de PNIS se incrementó en7,8 puntos, fenómenos que se explica por incrementos de 4,3 y 6,2 puntos en las tasas de indigencia y pobreza, y una reducción de 2,8 puntos en la tasa de fragilidad social. Nótese que dicha caída da cuenta que, ante la emergencia abrupta de un contexto económico más adverso, aquella porción de la población que vivía en condiciones de fragilidad social pasó a engrosar la tasa de pobreza.