Pulso Laboral N° 8
Astarsa: el control obrero de la seguridad y la salud Cuando los trabajadores tomaron en sus manos las condiciones de trabajo
Juan “Chango” Sosa
Ex obrero naval. Fundador de la Agrupación Sindical “12 de Septiembre” y “José María Alessio». Promotor de la Comisión del Control Obrero de la Seguridad, Salubridad e Higiene. Fue Delegado Paritario y Congresal de la Federación de Obreros Navales Argentinos. Creador del Centro de Estudios del Trabajo (CET) en 1984. En la actualidad es integrante del Comité Asesor de Pulso Laboral (OCT – CITRA).
El autor agradece la colaboración de Federico Vocos en la redacción de este artículo.
La toma de Astarsa y el pliego de los cinco puntos
Hace unos 53 años yo era trabajador en los Astilleros Astarsa de Tigre. Allí protagonizamos una experiencia inédita en la Argentina: una Comisión de Control Obrero de la Seguridad, la Salubridad y la Higiene elegida por los propios trabajadores. Puede decirse que el trabajo en el astillero era brutal. Estaba naturalizado que por cada barco construido, moría uno o más compañeros en un accidente de trabajo; había un sentimiento trágico y de resignación. La gran mayoría de los obreros estaban con problemas de audición, algunos sordos, pues todas las tareas eran sobre planchas de hierro. Los más viejos trabajaron remachando, antes de que llegara la soldadura. Al ser todo de hierro como una gran campana, ¡y uno adentro! Otros estaban tuertos por trabajar sin antiparras. Eran habituales los problemas de esterilidad, y de úlcera, todas enfermedades profesionales no reconocidas por la patronal.
Unos días antes de que subiera al gobierno nacional el doctor Cámpora, se produjo un nuevo accidente en el doble fondo del barco. Superpusieron las tareas, al juntar a un soldador con un oxigenista, y uno de los compañeros se prendió fuego. En ese momento se paró el astillero, y a los pocos días el compañero José María Alessio muere en el Instituto del Quemado. Su muerte fue el hecho que desencadenó la toma del astillero. Era el 30 de mayo de 1973.
La lucha se ganó con un pliego de demandas que tenía cinco puntos:
- El más sentido por los compañeros era que renunciara el cuerpo de seguridad e higiene de la empresa.
- Que la empresa reconociera a un cuerpo de seguridad, salubridad e higiene compuesto por los mismos trabajadores.
- Que se reincorporara a todos los compañeros despedidos por problemas políticos y gremiales de 5 años a la fecha.
- Que la empresa pagara todos los días caídos en la lucha.
- Que la empresa no tomara represalias contra los trabajadores.


